Los
niños con trastorno del procesamiento sensorial malinterpretan la
información que les llega a través de los sentidos, como el tacto,
sonido y movimiento, llegando a sentirse abrumados por los estímulos
cotidianos, lo que los lleva a tener reacciones impulsivas o a evitar
ciertas experiencias.
Entendemos
que la mejor manera de que el cerebro procese e integre sensaciones
es a través de un ambiente rico en estímulos y una metodología
lúdica y motivadora.
A través de los juegos en estos
columpios trabajamos el sistema vestibular y los mecanismos que
intervienen en él como:
El control postural
La habilidad de asumir diferentes
posiciones contra la gravedad
El tono muscular.
La coordinación motora bilateral (uso
coordinado de ambos lados del cuerpo )
El control óculo- motor (movimientos
compensatorios de ojos para estabilizar el campo visual).
Fuerza de extremidades.
Seguridad gravitacional.
Aprovechamos
para agradecer
la donación de todo el material necesario para la creación de
este aula de estimulación basal a MANUEL
ARACIL TAFALLA, y
la colaboración del Ayuntamiento de Alicante de la mano de LUIS
MIGUEL FERRER RAMÍREZ
,que ha coordinado su construcción.
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